¨…De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años reinó en Jerusalén. Este hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda. A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas…¨ 2Cr 34:1-3
Amados hermanos, por asombroso que parezca, la Palabra de Dios nos reta hoy al autoexamen, al evidenciar el celo e integridad de este rey, quien con sobrada infancia vivía sumergido entre preceptos y verdades inegociables en cuanto a su propia vida y pueblo. A pesar de que conozco adolescentes cabalmente responsables y comprometidos con su fe cristiana, pues todos sabemos que la gran mayoría, aun en edad de jóvenes, parecen verdaderos zombis ¨Tablet¨ en mano y enteramente de espaldas a la realidad del evangelio tocante a sus vidas. Resulta admirable lograr percatarnos en Josías, como sus iniciales años de vida no constituyeron un pretexto o excusa para vivir entretenidamente e ignorando el caos y la idolatría a su alrededor. Obviamente el asumir tempranamente con las tareas del reino hizo que este aparente muchachito levantara la vista y definiera limpiar a su pueblo de toda la contaminación idolátrica. Piensa qué: nunca podrás evaluar cuán responsables pueden llegar a ser tus hijos, si nunca les has hecho partícipes de roles y tareas dentro del hogar. Hacerles entender que algunas cosas dentro del marco familiar dependen de ellos, hará que comiences a observar cómo reaccionan y sin dudas palparás rasgos iniciales del carácter de tu descendencia. ¿Cuántas tareas y responsabilidades delegas intencionalmente en tus hijos? Estudiar y asistir a la escuela está entre las más reconocidas, pero además del domingo (en la escuela dominical) en cual otro momento dedicas un tiempo de calidad con la Escritura y tus hijos. ¿Sabías que el conocimiento y relación de tus hijos con Dios no es solo responsabilidad de su maestro dominical? La responsabilidad más acentuada yace sobre nosotros los padres. Sin lugar a dudas, Josías tuvo que tener en frente un excelente patrón a seguir. Este adolecente hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su padre (dice la Palabra), a los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén. ¿Cuántos de nosotros quisiéramos hijos así? Llevémoslos a las Escrituras y vivamos genuinamente nuestra fe delante de ellos. Un muchacho entretenido con las cosas del mundo, muchas veces no tiene quien le ayude y enseñe a caminar en rectitud, porque sus propios tutores están iguales de fríos y entretenidos al ignorar lo que acontece en sus vidas. Hermanos, abramos los ojos y vivamos de acorde a la realidad del evangelio. Si existe un acontecimiento irrevocable en todas nuestra vidas, este será… ¨la muerte¨. ¿Has confrontado alguna vez a tus hijos con su pecado y les has predicado el evangelio de Jesús? ¿Has preparado a tus hijos de forma tal que puedan afrontar su muerte en cualquier instante? No sé si estás al tanto de que nuestros hijos son tan pecadores como cualquier otra persona. Cuando la Escritura declara: ¨…Porque la paga del pecado es muerte…¨ Rom 6:23, pues está diciendo que todo el que muere es por la presencia de la mancha del pecado en su vida. Si los niños fuesen tan inocentes, como algunos definen, entonces no muriera ninguno. Seamos responsables en educar e instruir a nuestros hijos en las inagotables verdades del evangelio. Hagámosles entender cuán difícil es la vida en este mundo caído. Mostrémosles a Jesús para que, aconteciendo cualquier suceso en sus primeros años, cualquiera que fuere, podamos descansar en la seguridad que solo Cristo puede otorgar en nuestros corazones y también en los de ellos.
MINISTERIO CRISTIANO EN CUBA












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