“…Y en el año primero de Ciro rey de Persia, para que se cumpliera la palabra de YHVH por boca de Jeremías, YHVH despertó el espíritu de Ciro rey de Persia para que se proclamara en todo el reino por pregón y por escrito, diciendo: Así dice Ciro rey de Persia: Todos los reinos de la tierra me han sido dados por YHVH, Dios de los cielos, y Él mismo me ha encomendado que le construya Casa en Jerusalén, que está en Judá…” Esdras 1:1-2 BTX
La soberanía de Dios, algo que no deja al hombre orgulloso, autosuficiente, descansar en paz.
Este es indudablemente, de los atributos de Dios, uno de los que más me atrae. Será porque por el una y otra vez Él me humilla, me hace reconocer mi insuficiencia que significa que le soy totalmente dependiente. Este texto de una manera sencilla enseña esta verdad. Notemos como destaca YHVH
despertó el espíritu de Ciro rey de Persia, todas y cada una de las personas están sujetas a Dios y su Señorío, Él es soberano sobre todo y todos, creyentes y no creyentes. Muchas veces temblamos de temor infundado ante una autoridad injusta o ante un no creyente que pretende derrumbar la seguridad que tenemos en Cristo, temblamos como si Dios no fuese Soberano, como si esas personas o sucesos no estuvieran sujetos a Él.
El pasaje muestra como Dios se hace construir un Santuario, como comienza a renovar el espacio para su adoración a través del edicto lanzado por un rey impío. No es acaso esto una muestra enorme de su soberanía. Es interesante escuchar de Ciro como alega que todos los reinos de la tierra le han sido dados… ¿Por quién? Nada más y nada menos que… ¡Por Jehová! El Dios que tú y yo adoramos tiene al control ¡¡TODO!! No podemos decir si este hombre fue o no convertido, sería aventurarnos a especular, lo cierto es que a través de Daniel llegó palabra y testimonio a su vida, pero eso no asegura nada; lo que sí es seguro es la soberanía de Dios sobre él.
¿No te ofrece esto descanso? Porque eso es precisamente lo que produce en un creyente la soberanía de Dios, sujeción y eterno descanso. Un reposo inimaginable que embarga cuerpo y espíritu, la garantía de que todo obra a bien para nosotros, el argumento indiscutible de que Su plan se cumplirá, la seguridad que la eternidad nos pertenece por su Hijo.
Este SOBERANO te ama, te dio salvación, te cuida, te acepta, te escucha, te mira, te acompaña, te habla, te da provisión, te alegra, te santifica…
No dejes que nada aminore en tu vida el impacto de este atributo. Ciro, un rey de un pueblo impío, lo comprendió claramente y se sujetó a esto.
Hoy te pregunto… ¿Si DIOS es por nosotros; quién contra nosotros? Bendiciones!!!!
MINISTERIO CRISTIANO EN CUBA












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