EvangelioCuba God

Noticias, doctrina y recursos cristianos desde Cuba para el mundo.

Avivemos el fuego!!!

“…Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio…” 2 Ti 1.6–7

Imagina que marchas por una autopista y se enciende la luz que indica bajo nivel de combustible. ¿Ignorarías tal advertencia? Nadie sensato lo haría. Es evidente que lo que se puede resolver con una parada y la rehabilitación de combustible, se podría convertir en un problema mucho mayor, de no ser atendido.

“…Te aconsejo que avives el fuego del don que está en ti…” No era la única vez que Pablo le hacía un llamado semejante al joven TimoteoYa en la primera carta le había escrito acerca de esto “…No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio…” 1 Ti 4.14

Muchas eran las luchas que acompañaban a este siervo de Dios. Pablo le había encomendado una labor para nada sencilla. Era joven, su carácter tímido, enfrentaba falsos maestros que persistían en contra de la sana doctrina. La iglesia era perseguida, las pasiones juveniles le asechaban,estaba limitado por frecuentes padecimientos físicos, la depresión y el temor le debilitaban. El descuido lo podía inhabilitar para cumplir su ministerio.

 Con frecuencia las luchas que enfrentamos nos debilitan y nos inmovilizan para el servicio a Dios. Tenemos la tendencia de vernos en condiciones mucho más difíciles que los que nos rodean. El sentimiento de autocompasión nos engaña y pensamos que nuestro caso es demasiado complicado, como para rendir a Dios nuestras energías y nuestro tiempo.

 No, no descuidarse. Sería muy insensato ignorar este llamado. Es que el evangelio siempre implica una batalla. ¿Amas a Dios? ¿Has conocido a Jesucristo? ¿Has confiado en Él como salvador? ¿Sientes la necesidad de seguirle y vivir conforme a su carácter? Si puedes responder “sí” a estas preguntas, entonces puedes entender que esta batalla también tiene que ver contigo. Tal vez tus luchas no sean exactamente iguales, pero las tendrás.

Todas las batallas de nuestro mundo se enfrascan en debilitar la llama de nuestra pasión. La urgencia de la obra de Dios tiende constantemente a pasar a un plano de menor importancia en nuestras prioridades. No nos damos cuenta con facilidad, pero nuestra llama suele estar mortecina en muy poco tiempo.

Por naturaleza, todos escapamos de lo que nos atormenta. Procuramos escondernos de aquello que nos cuesta sufrimiento, pero eso es incompatible con nuestro llamamiento. Jesús mismo lo dijo: “…Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame…” Mt 16.24

Pablo nos recuerda nuevamente que no tenemos otro camino: “…Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio…

Cuando meditamos en esto no tenemos muchas opciones para considerar. Se trata de servir y sufrir, o escapar perdiendo la oportunidad de hacer aquello a lo que Dios nos ha llamado. Podemos encontrar un sinnúmero de escusas para conformarnos, pero el consuelo a nuestro corazón solo llega cuando sabemos que hemos hecho lo que Dios nos ha llamado a hacer.

Tenemos la responsabilidad de emplear nuestra vida y los dones que Dios nos ha dado en lo que Dios quiere hacer a través de nosotros.

Vivamos de tal forma que, al final de nuestra vida, podamos expresar las palabras de Pablo

“…He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida… (2 Ti 4.7–8)

MINISTERIO CRISTIANO EN CUBA

MI DEVOCIONAL DIARIO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.