Es Bueno Suponer Antes de Darlo por Sentado
Una reflexión cristiana sobre humildad, unidad y diversidad en la fe
“Ahora vemos por un espejo, oscuramente; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.” — 1 Corintios 13:12
Aquí es donde entra una poderosa palabra: suponer. Suponer no es dudar de la fe, sino reconocer que, como seres humanos limitados, nuestra comprensión de lo divino es parcial. Mientras tanto, es saludable —y profundamente bíblico— suponer que podríamos estar equivocados, que otra persona podría tener una luz que nosotros aún no vemos, que el Espíritu Santo puede hablar también a través de hermanos de otras tradiciones.
Suponer no debilita la fe; al contrario, la fortalece. Porque cuando dejamos de dar por sentado que tenemos toda la verdad, abrimos espacio para el diálogo, la escucha, la unidad en medio de la diversidad. Recordemos que Jesús no oró por la uniformidad de sus seguidores, sino por su unidad: “Que todos sean uno; como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros” (Juan 17:21). La unidad no se logra imponiendo nuestra visión, sino amando con humildad, respetando al hermano, y reconociendo que todos estamos en camino hacia una verdad más plena.
Hoy, como cristianos, necesitamos recuperar la gracia de suponer. Suponer que tal vez no lo sabemos todo. Suponer que el hermano bautista, pentecostal, metodista o adventista también ama a Cristo con sinceridad. Suponer que el Espíritu Santo no está limitado a nuestras doctrinas, sino que sopla donde quiere (Juan 3:8). Y, sobre todo, suponer que nosotros mismos podríamos estar equivocados en algo, y que eso no nos hace menos creyentes, sino más humanos y más cercanos a la verdad que Cristo es.
Que el Señor nos dé sabiduría para discernir, valor para defender lo esencial del Evangelio, y humildad para suponer antes de dar por sentado. Porque al final, no seremos juzgados por cuántas doctrinas acertamos, sino por cuánto amamos (Mateo 22:37-40). Y el amor no se impone; se entrega, se escucha, se busca con paciencia… y siempre deja espacio para suponer.












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