Cuando tratamos el tema de los sueños y aspiraciones, un ejemplo bíblico y literal que podríamos citar sería los sueños de José. Releyendo los pasajes notamos la vida de un joven de 17 años que tuvo sueños relacionados con su jerarquía sobre sus hermanos, y en motivo de estos sus hermanos le aborrecieron (Génesis 37:5) ¿Quién podría imaginar que esos sueños se harían realidad? Continuando la lectura nos enteramos como sus hermanos le vendieron a Egipto y en Egipto fue tratado como esclavo (Génesis 37:36) hasta su adultez, pero no fue abandonado por su Hacedor (Génesis 39:3). Fue probado muchas veces y en una de ellas encarcelado injustamente (Génesis 39:20), superó la calamidad y sus sueños al final se cumplieron. Pudo reencontrarse con su familia (Génesis 42:6; Génesis 45:9), esta vez como el hombre más poderoso en Egipto después de Faraón (Génesis 41:40). Los hermanos que en su infancia le despreciaban, en su adultez le admiraron. José pudo darse por vencido, no obstante no lo hizo al tener sueños pendientes de ver su cumplimiento.
Aplicándolo a mi vida me conmueve escribir esto, otro caso podemos advertir en Job. La prosperidad de este hombre podría tomarse como un sueño: familia, riquezas, salud y el respeto de todas las personas que le rodeaban. Hasta el día de su calamidad donde lo perdió todo en pocas horas, menos su vida. Sus diez hijos murieron, sus criados y su ganado (Job 1:13:22), perdió su salud y su mujer le abandonó en su calamidad (Job 2:7-10; 19:9); sin la gloria de sus hijos y sin su corona siendo él la cabeza de su hogar, aún sus amigos le injuriaban y acusaban de pecado (Job 4; 6; 11; 13:4; 15; 16; 19:13-22). Job se sintió miserable (capítulos 3, 10 y 16) pero no se soltó de su anhelo, su sueño por cumplir y exclamó: “Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí.”(Job 19:25-27). Pasara lo que pasara Job se aferró a su sueño y su paciencia fue recompensada; Dios le concedió el doble de todo lo que poseía anterior a su calamidad (Job 42:10) y “Y murió Job viejo y lleno de días.”
Podría detenerme en la vastedad de ejemplos bíblicos de bendiciones por perseverar en la fe con paciencia, mirando la meta y sobreponiéndose a las calamidades sin olvidar los sueños por cumplir. Mi pregunta sería: Sobre los contratiempos que estás viviendo ¿Cuáles son tus sueños por cumplir?
https://telegra.ph/dreams-11-27-3











Deja una respuesta