EvangelioCuba God

Noticias, doctrina y recursos cristianos desde Cuba para el mundo.

«Dios es inalterablemente compasivo»

“Dios es inalterablemente compasivo” 

 

¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. Isaias 49:15

 

Nuestro Dios no es sólo un ser compasivo, sino inalterablemente compasivo. La inmutabilidad de su naturaleza, de su carácter y de sus atributos siempre será la garantía ciertísima y eterna de su compasión. Dios no es como los hombres: cambiantes, volubles y temperamentales; nosotros, los seres humanos, por la imperfección y la debilidad de nuestra constitución personal dependemos mucho de nuestro estado de ánimo, de nuestras circunstancias particulares o de cuál lado de la cama nos hemos levantando; dependemos de un sinfín de cosas para mostrar misericordia a aquellos que están sumidos en profunda necesidad y miseria.

 

Nuestro Dios no es así; Él es Todopoderoso e invariable en esencia, y no importa cómo se presenten las circunstancias en contra de su pueblo, Él siempre tendrá la disposición, el poder, la gracia y la buena voluntad para venir en su pronto socorro. La perla de hoy nos presenta una imposibilidad gloriosa del carácter piadoso de Dios para con sus hijos. Noten cuidadosamente las palabras de consuelo con que el Espiritu Santo inspiró la pluma memorable del profeta Isaías: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”.

 

Yo me pregunto: ¿qué posibilidades existen de que una madre abandone el hijo de su vientre? Puede que encontremos un caso raro por aquí, otro caso aislado por allá, pero en sentido general, todos nosotros sabemos que si existe un ser viviente que es fiel y sacrificado por sus hijos, esa es, sin lugar a dudas, la madre. Esa actitud materna de desprendimiento, de abnegación y hasta de inmolación por sus hijos, no sólo es propia de la raza humana, sino aun en el reino animal encontramos tales ejemplos de entrega y privación. Lo que Dios nos afirma en el texto de hoy es que aunque exista un caso extraño de una madre, que por locura o indolencia llegue a olvidarse del hijo que ella dio a luz, Dios nunca, nunca se olvidará de ninguno de sus hijos para mostrarle compasión.

 

Eso es algo sencillamente imposible; Dios nunca nos abandonará. Esa promesa: “No te dejaré ni te abandonaré”, la encontramos tanto el Antiguo Testamento para el pueblo de Israel (Deut 31:8), así como en el Nuevo Testamento para el pueblo del nuevo pacto (Heb 13:5). Amado hermano, como escribió ese famoso escritor inglés Rudyard Kipling: “Cuando vayan mal las cosas, como a veces suelen ir; cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir; cuando tengas mucho haber, pero poco que pagar, y precises sonreír aun teniendo que llorar; cuando el dolor te agobie, y no puedas ya sufrir, y descansar apenas puedas, sin fuerzas para seguir” es cuando más debes confiar en las promesas de Dios, de que Él nunca te dejará ni te desamparará; no importa cuan negro luzca el panorama, recuerda siempre que Dios nunca se olvidará de ti; aunque una madre, en un caso hipotético, deje de compadecerse del hijo de sus entrañas, Dios nunca dejará de compadecerse de ti. Amén

 

©  Reynaldo Perez

 

Cristianismo Conforme a las Escrituras

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.