“Dios existe pero no es bueno, pero si existe Él es quien decide lo que es bueno; un momento ¿Qué fue lo que dije al principio?” (Paradoja a Epicuro)
Introducción
La paradoja atribuida a Epicuro (o problema del mal) postula lo siquiente:
- El mal existe
- ¿Dios sabe que el mal existe? No: Entonces no es omnisciente.
- ¿Dios puede acabar con el mal? No: Entonces no es omnipotente.
- ¿Dios quiere acabar con el mal? No: Entonces no es benevolente.
- Entonces ¿Por qué existe el mal?
- Para probarnos: Si es omnisciente, ya sabe lo que va a ocurrir y no precisa probarnos.
- El diablo: Si es omnipotente y bondadoso, ya habría destruido al diablo.
- Libre albedrío.
- ¿Dios podría haber creado un universo con libre albedrío y sin mal?
Si: Entonces no es bueno (1).
- No: Entonces no es omnipotente.
Destellos teológicos que nos brindan una escapada rápida.
Esta vez y para ahorrar texto (ya que buscamos una escapada rápida), mi respuesta será (Sí) hasta el quinto punto de la “paradoja”; es aquí donde se evidencian algunos deslices teológicos. Si Dios es omnisciente entonces no necesita probarnos para saber como actuaríamos porque eso lo sabría con antelación, sin embargo, no quita el hecho de que puede probarnos para mostrarnos quienes somos en realidad (la humanidad) cuando quizás nos estimamos de más o que creemos que podemos arreglárnosla sin Él; por tanto esta sería una vía de escape fácil y rápida contra la paradoja.
Ilustración Teológica que nos permite destrozar la paradoja.
La paradoja en sí, desde un análisis más profundo, sería un dolor de cabeza para el ateo; porque sencillamente tendría que aceptar que los conceptos de Bien y Mal son absolutos (para decir que el mal objetivamente existe) y para existir un Bien y Mal moral absoluto tendría que existir un Legislador Moral Absoluto y como ya es sabido Quien único puede satisfacer tal concepto es nada más ni menos que: Dios (Creador del universo y el ser humano). Por tanto el punto de partida de la paradoja no puede refutar la existencia de Dios lo máximo que podría demostrar es que no es totalmente bueno, pero aquí el próximo problema: si Dios es el legislador moral absoluto ¿Qué es lo que sería bueno o malo realmente? En todo caso lo que decida Dios y si Él así lo decidiera no podría considerarse “malo” y por tanto la paradoja vuelve a carecer de sentido.
Resumen
Puede aprovechar la ocasión para utilizar la paradoja atribuida Epicuro como un argumento a favor de la existencia de Dios.





alright
Amigo, no c d q habla??? el mal y el bien no es segun DIos, sino segun la tradicion humana y la ideosincrasia. Pues lo q estaria mal para nosotros, para un nazi estaria bien. Lo que estaria mal para nosotros, para un esclavista del siglo XIX era lo correcto y lo mas natural…EL bien y el mal son relativo a la cultura. Cuando decimos que dios permite el mal, es segun d quien habla. Para la cultura moderna, la biblia es el mal pues sus personajes hicieron cosas detestables hoy en dia por cualquier ateo o creyente…
saludos…