EvangelioCuba God

Noticias, doctrina y recursos cristianos desde Cuba para el mundo.

«Prudencia y sabiduría”

“Detén tu pie de la casa de tu vecino, no sea que hastiado de ti te aborrezca”.         Proverbios 25:17

El libro de Proverbios es un manual de consejos sabios para la práctica de nuestra vida debajo del sol. La Palabra de Dios trata de formarnos integralmente en cada aspecto de nuestra vida, tocando cada una de nuestras áreas relacionales. Una exhortación, con frecuencia pasada por alto, es la que nos trae en este día la perla de hoy como un regalo del cielo, y tiene mucho que ver con la administración correcta de nuestro tiempo, y con el espacio vital de los otros, el cual nunca debemos invadir y menos abusar. “Detén el pie de la casa de tu vecino, no sea que hastiado de ti te aborrezca”, ¡qué sabio consejo nos regala el sabio Salomón! Visitas muy largas y prolongadas, surgen un efecto contraproducente en nuestras relaciones con nuestros amigos y hermanos hasta el punto de deteriorarlas de mala manera.

De una forma u otra, esa inconsciencia va creando una animadversión hacia la persona que es muy desconsiderada con el tiempo y las responsabilidades del otro, de forma tal que dice Salomón, puede degenerar hasta en aborrecimiento; llega un momento en que ver a esa persona a la puerta, o vernos a nosotros, produce un revoltura estomacal que se hace insoportable.

 Mis amados lectores: “Detén el pie de casa de tu vecino…” es una clarinada de advertencia que debe resonar en nuestros oídos. Una visita corta, de vez en cuando, es una buena medicina para cualquiera, pero una presencia constante y continua en casa ajena, aún de un familiar que no viva con nosotros, se puede convertir en un verdadero azote y tortura para la persona a quien pensamos que le estamos agradando. Seamos respetuosos del tiempo ajeno; esta vida está muy complicada y demandante, cada uno tiene su propia rutina personal, horarios, trabajos, responsabilidades, etc., cuando importunamente nos presentamos en la casa de alguien, con cierta regularidad y sin previo aviso, eso rompe la dinámica de vida de esa persona y aun de esa familia, y le estamos robando su valioso tiempo con insulseces.

Seamos prudentes, y practiquemos el dominio propio; aun los novios deben administrar eficazmente su tiempo en ese respecto, para que no lleguen a sobresaturar. Recuerden que esa acción, aparentemente inocente, y aun pensando que estamos haciendo un bien, puede degenerar en malestar, tal y como concluye el proverbio: “…No sea que hastiado de ti te aborrezca”. Y noten esas dos palabras: Hastiado y aborrezca; palabras muy fuertes, ¿verdad?

 — ©  Reynaldo Perez

Cristianismo Conforme a las Escrituras

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.