“…El capitán se le acercó y le dijo: ¿Cómo es que estás durmiendo? ¡Levántate, invoca a tu Dios! Quizás tu Dios piense en nosotros y no pereceremos…”
Jonás 1:6 (LBLA)
Al leer la historia de Jonás pensamos directamente en el mandato de Dios de que el profeta predicase a las personas en Nínive, y de igual forma en como se desarrolló la historia mostrando Dios misericordia, salvando al pueblo arrepentido y Jonás quedándose molesto con el Señor.
Hoy solo deseo tomar un fragmento muy interesante de la historia y es al comienzo de la misma. El profeta ya está subido en un barco a Tarsis huyendo de cumplir la voluntad del Señor, comienza el azote de una gran tormenta provocada por Jehová, quién tenía preparado un gran pez que llevaría a Jonás en su vientre hasta la misma playa y allí le dejaría. Este hijo de Dios cumpliría con su voluntad ¡¡Sí o Sí!!
Lo curioso de este fragmento es como en medio de una situación que requiere acción este hebreo se echa a dormir. Es como: «Ya se hizo mi voluntad, no tengo tiempo para hacer lo que Dios manda» ¡A dormir plácidamente!
Me interesa que notemos las palabras del capitán citadas al principio, ellas dejan ver varias cosas: El texto declara que todos los marineros eran creyentes (5) cada quién pedía a su dios en esta situación de extrema necesidad y quien único creía en el verdadero Dios ¡¡Estaba durmiendo!! A falta de respuesta de otros dioses la fe solo queda en el de Jonás. ¡Despiértate dormilón! Ruega a tu Dios a ver si nos salva…
¿No te acusa a veces esta frase?
Si pasáramos por Cristo antes de aplicar a nosotros esto recordaríamos que Jesús mandó «Amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos», lo que es igual a cumplir la voluntad de Dios en nuestra vida y no dormir ante los problemas de los demás.
¿No te reta entonces el pedido de este capitán?
¿Cuántos capitanes han quedado dando voces mientras dormimos?
Cristo espera con paciencia que su voluntad te agrade, hará por su Espíritu que la cumplas, enseñará por su Escritura cómo lo debes hacer…
¿Lo crees?… entonces ¿Qué esperas?
¡¡DESPIÉRTA!!
MINISTERIO CRISTIANO EN CUBA












Deja una respuesta