Es como un laberinto con muchos caminos por tomar. En el diario caminar podemos estrellarnos contra las paredes cuando las circunstancias son difíciles, pero hay que tomar una actitud positiva y de desapego, nada ganamos angustiándonos, preocupándonos y torturándonos con los problemas…
Para cualquier dificultad en la vida existe una razón que muchas veces escapa a nuestra perpectiva y no entendemos en el momento. No podemos entender el porqué de todas las paredes del laberinto, a menos que nos elevemos y veamos la figura completa y nos demos cuenta que el SEÑOR está al final del laberinto, esperándonos…











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